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24 junio, 2020

Apple Anuncia: Adiós a INTEL y su arquitectura x86 de los últimos 15 años.

Hola ARM. Tal como ya hiciera Microsoft con su Surface X, y después de que los últimos test de rendimientos de procesadores colocaran al de Apple en muy buenas posiciones, Apple anuncia que para 2022, dejará de usar la arquitectura de procesadores x86 de Intel. Sin dejar de dar soporte a éstos durante unos años, aún por especificar.

Es la cuarta transición que Apple plantea: el salto desde PowerPC, luego a Mac OS X y,  a los procesadores de Intel y por último a sus propios procesadores ARM.

Qué podemos esperar en esos equipos? Lo cierto es que las expectativas son muchas. En AnandTech ya indicaban en octubre de 2018 cómo los Apple A12 estaban logrando alcanzar niveles de procesadores no ya para portátiles, sino para PCs de sobremesa, y varios analistas han elaborado gráficas en las que por ejemplo en rendimiento mononúcleo ese rendimiento es sobresaliente.

Spec2

Las pruebas SPEC2006 daban resultados sorprendentes, dejando atrás a toda la competencia (en aquel momento, los Snapdragon 845 e incluso los Exynos 9810 forzados) y acercándose a niveles que ya no eran propios de un SoC para un smartphone, sino de una CPU para un equipo de sobremesa.

Prueba SPECfp2006: de nuevo, a la izquierda se mide eficiencia, y el resultado es mejor cuanto menor es la barra. A la derecha se mide rendimiento, y cuando mayor es la barra, mejor.

El software y la importancia de que los usuarios no noten nada

En Apple destacaron de forma especial la relevancia de la experiencia de usuario: éste no debería enterarse de nada, no debería siquiera importarle si tiene un Mac basado en Intel o en chips ARM de Apple. Para él todo debería funcionar como lo hacía antes.

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No lo hará de forma ideal en todos los casos desde el principio, pero en Apple ya plantearon una transición así en 2005 con el cambio de PowerPC a Intel, y ahora afrontan una transición análoga. Lo hacen con cuatro enfoques distintos pero complementarios:

  1. Universal 2: gracias a Xcode los desarrolladores podrán recompilar sus aplicaciones para que funcionen de forma nativa e indistinta tanto en los futuros Mac (iMac, MacBook, etc) basados en chips ARM de Apple como en los actuales (y futuros) Mac basados en Intel.
  2. Rosetta 2: la capa de traducción que ya se usó en 2005 vuelve ahora con fuerza y el mismo propósito. Permite ejecutar directamente aplicaciones compiladas para Mac basados en Intel en equipos Mac basados en chips ARM de Apple. La traducción se hace en tiempo real (incluso cuando hay código Java o JavaScript implicado) y según Apple el rendimiento no parece salir demasiado perjudicado. Imposible saber cuál es el decremento en ese rendimiento por el momento, pero será muy interesante ver cómo se comportan aplicaciones «legacy» en equipos Mac ARM.
  3. Virtualización: para ciertos entornos también se aportan soluciones de virtualización que por ejemplo permitirán correr instancias completas de Linux en las que desarrolladores y usuarios puedan manejar este tipo de plataformas. De nuevo el rendimiento que se logrará al respecto es una incógnita, y aquí veremos si los esfuerzos que Intel ha hecho durante años en la inclusión de extensiones de virtualización logra ser equiparado o incluso superado por Apple. Más incógnitas.
  4. Apps de iOS y iPadOS nativas: a todo el software disponible en macOS se le sumará el software que existe en iOS y iPadOS, y que se ejecutará de forma totalmente nativa en estos nuevos equipos basados en chips ARM de Apple. Aquí vuelven las dudas: ¿tendremos una App Store conjunta, o Apple diferenciará entre aplicaciones de iOS/iPadOS y las que son de macOS? ¿Serán adaptables las de iOS/iPadOS el tamaño de pantalla de los Mac ARM? Más aún: ¿qué pasa con esas aplicaciones cuando fueron diseñadas para controlarlas con interfaz táctil?

Es probable que Apple ya haya preparado el camino para responder a muchas de esas incógnitas, pero las transiciones son duras y es también probable que haya diversos conflictos en esa experiencia de usuario. Es imposible preverlo todo, y aquí de nuevo será interesante comprobar cuál es la capacidad de reacción de Apple, que desde luego resolvió de forma notable su anterior transición. No será fácil resolver esta segunda, sin duda.

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